Nueva era de austeridad
Iñigo Pérez, 38 años, firma por el Villarreal tras la salida de Marcelino García, que clasificó al equipo en 3ª posición y se negó a renovar bajo las condiciones ofrecidas. El club, que presupuestó más de 200 millones de euros el año pasado gracias a la Champions, se enfrenta a un programa de austeridad que limita fichajes y favorece la cantera. Fernando Roig Negueroles, CEO, ha declarado que “se acabaron los años de apuestas arriesgadas en el mercado de fichajes” y que “ahora se abre una era de austeridad”.
Herencia de Marcelino
Marcelino dejó un grupo competitivo en la Liga, pero en la Champions no pudo pulir al irregular Mikautadze, fichado por 31 millones de euros del Lyon, ni entrenar a una defensa que necesitaba Renato Veiga, Santiago Mouriño y Rafa Martín. La lesión de Foyth y el declive de Parejo y Albiol, junto con el estado físico y mental de Thomas Partey, provocaron una caída a la posición 35ª tras perder todos los partidos. El club solo ha gastado 1,5 millones en el portero húngaro Péter Gulácsi.
Desafíos inmediatos
Pérez debe gestionar la escasez de mediocentros, con salidas de Partey, Parejo y Alfonso Pedraza, y elevar el pulso ofensivo. El primer partido de la temporada, un empate 2‑2 en El Sardinero, mostró problemas defensivos y pasivos en la presión. El técnico intervino en el descanso y el Villarreal logró empatar y dominar al Racing con siete remates y 49 intervenciones en el área de Agirrezabala.
Primer partido y lecciones
El próximo encuentro contra el Atlético, a las 17:00, será la prueba de la nueva filosofía. La solidez de Carlos Romero, el lateral canterano, y la buena forma de Mouriño, Foyth, Gueye y Pépé serán clave. Pérez debe transformar al equipo en un conjunto que presione con agresividad y ritmo de circulación, una tarea que requerirá todo su ingenio.
Futuro del club
El club seguirá apostando por la cantera y gestionará la escasez de fichajes. La prioridad será reforzar la plantilla con jóvenes talentosos y mantener la competitividad en la Liga, mientras se ajusta el presupuesto a la nueva realidad económica.
