> El Villarreal cayó derrotado ante el Lens en la final de la Copa Como. Los castellonenses se mostraron superiores durante 60 minutos pero echaron en falta un mayor "colmillo" para sacar provecho de su mayor caudal de fútbol ofensivo.

El conjunto de La Plana se medía a un rival de Champions como es el actual subcampeón de la Ligue 1 y campeón de Copa gala. Una de las grandes revelaciones de la pasada temporada en el fútbol europeo.

El partido comenzó eléctrico y la magia tardó sólo cuatro minutos en aparecer. Los que le costó a Gerard ver el desmarque de Ayoze y picar un pase de fantasía al corazón del área. El canario, sin dejarla botar, enganchaba una excelente volea para abrir el partido con un golazo.

Pero poco duró la alegría porque a los ocho minutos Udol ganó la espalda a una adelantada defensa y, ante la indecisión de Luiz Junior, se plantó solo para definir e igualar el partido. El gol hizo daño en las filas de un Villarreal que trataba de llevar el peso del partido pero con exceso de imprecisiones ante un rival plagado de jugadores potentes que amenazaban con castigar los errores amarillos.

La pausa de hidratación sirvió para que Iñigo ajustara las tuercas del "submarino". Con el talentoso Macia (17 años) al timón, el Villarreal se hizo con el dominio del partido y las ocasiones se sucedieron: Carlos Romero, Ayoze y Gerard pudieron avanzar a un Villarreal al que le sobraba fútbol pero le faltaba colmillo para marcharse con ventaja al descanso.

Los muchos cambios en el descanso no le cambiaron la cara al partido. El conjunto castellonense seguía mandón y buscaba el gol con su constante presión alta. Pero dicha apuesta conlleva sus riesgos y, en un contra francesa, llegó un penalti de Pau Navarro y el consiguiente gol de Thauvin.

Con el tanto del talentoso futbolista francés los de La Plana se desdibujaron y, con el cansancio propio del momento de la temporada, empezaron a escasear las ideas. La expulsión de Cardona en la recta final agotó las opciones azulejeras y en una contra llegó el 1-3 definitivo.

El final del partido fue feo con otra roja a Pau Navarro por una innecesaria patada que desembocó en un amago de tangana